lunes, 13 de octubre de 2014

Las compras de la Feria

Anoche empaquetaron sus restos y a lo largo del día han desmontado las casetas en la plaza del Castillo. Siempre que se acaba la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, esta especie de outlet literario que tanto me gusta, me queda un saborcillo a pena. Pero me guardo el consuelo en mis estanterías, esperando turno.

Como veréis, este año me he pegado atracón policíaco, con Manuel Vázquez Montalbán destacando sobre los demás.



  • Asesinato en el Comité Central, de MVM.
  • Los pájaros de Bangkok, de MVM.
  • La rosa de Alejandría, de MVM.
  • El delantero centro fue asesinado al amanecer, de MVM.
  • Por quién doblan las campanas, de Ernest Hemingway.
  • El comisario De Luca, de Carlo Lucarelli.
  • Chacal, de Frederick Forsyth.
  • Sostiene Pereira, de Antonio Tabucchi.
  • Brooklyn Follies, de Paul Auster.
  • La marca del meridiano, de Lorenzo Silva.
  • La luna de papel, de Andrea Camilleri.
  • Motivos para matar, de Gianni Biondillo.
  • Mala sangre, de Pablo Bonell Goytisolo y Empar Fernández.
  • El sistema Boone, de Percy Kemp.
  • El leopardo caza en la oscuridad, de Wilbur Smith.
  • Asesinado en el campo de golf, Peligro inminente y La muerte de Lord Edgware, de Agatha Christie.

Pues eso, que no sé por dónde empezar, así que admito sugerencias. El año que viene, más.
 

domingo, 12 de octubre de 2014

Beautiful Rhodesia en Mis queridos sabuesos

Mis queridos sabuesos es el blog en el que, desde hace años, Julio de Mingo retrata a los detectives de novela que más le llaman la atención.

Hoy ha dedicado su entrada a Arnaiz y Bokosa y me da dado un alegrón.

Aquí os lo dejo.


El ex guardia civil y agente del CNI Miguel Arnaiz y Sandra Bokosa, detective de la Policía Republicana de Zimbabwe, son los principales protagonistas de la novela "Beautiful Rhodesia" (2011), del escritor Carlos Erice Azanza.

Arnaiz ahora colabora con el Centro Nacional de Inteligencia. Ha sido Guardia Civil y recuerda sobre todo cuando estaba destinado en Navarra en misiones antiterroristas. Lleva la cabeza rapada. Viste unos pantalones Aberdeen. Fuma mucho. Bebe whisky sin hielo. A veces se come una pizza mal descongelada.

Sigue leyendo aquí.


 

lunes, 6 de octubre de 2014

La fragilidad del neón, de Juan Laborda Barceló

Son varias las novelas ambientadas en la Argelia francesa y su guerra de independencia que, en los últimos tiempos, han llamado mi atención, desde Lo que el día debe a la noche y Los ángeles mueren por sus heridas de Yasmina Khadra hasta Asesinatos archivados, de Didier Daeninckx pasando por El arte francés de la guerra de Alexis Jenni, Hombres, de Laurent Mauvignier o Donde dejé mi alma, de Jérôme Ferrari.

Así que, en cuanto conocí el argumento de La fragilidad del neón, supe que me iba a interesar.

Linda Darnell
Y no me equivocaba.

Ramón Sandoval, un español exiliado en el París de 1961, es contratado por la actriz norteamericana Linda Darnell durante su visita a la capital francesa.

El siniestro Maurice Papon encarga a este antiguo comunista la protección de la estrella de Hollywood, ante un eventual atentado por parte de nacionalistas argelinos. Por su parte, Manuel, hermano de Ramón, combate en las filas del FLN al ejército colonial francés.

A través de esta trama, salpicada de innumerables referencias cinematográficas, históricas y artísticas, Juan Laborda construye un thriller que describe los años convulsos de la guerra de Argelia, el enfrentamiento a tres bandas entre De Gaulle, la OAS y el FLN y el sabor a derrota que acompañó durante décadas a los republicanos españoles exiliados en Francia.

Es esta una novela amarga, dura y vibrante, que mantiene el interés hasta alcanzar su culminación con la masacre de París, y que atrapa a cualquiera que comparta mi pasión por el final de la presencia colonial europea en África.

Ojalá que La fragilidad del neón alcance el éxito y la repercusión que merece.




 

lunes, 29 de septiembre de 2014

Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Pamplona 2014

Desde el pasado sábado, y hasta el próximo 12 de octubre, ya tenemos el centro de la plaza del Castillo ocupado por la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión.

Es momento de completar las bibliotecas domésticas a muy buen precio.

De lunes a viernes de 11:00 h. a 14:00 h. y de 17:00 h. a 21:00 h.

Sábados y domingos de 11:00 h. a 14:30 h. y de 17:30 h. a 21:30 h.

Foto: lainformacion.com
 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Yonqui, de Paco Gómez Escribano

Paco Gómez Escribano arrancó su carrera novelística con dos thrillers esotéricos, El círculo alquímico y Al otro lado, publicados por Ledoria, en los que supo manejarse muy bien entre dos géneros tan complejos como el misterio y la fantasía.

Suelen decir que los buenos escritores crecen con cada libro, y con Yonqui Paco ha crecido un par de palmos, por lo menos.

Se ha ido a su barrio, Canillejas, a contarnos la vida del Botas, drogata y chorizo, en una novela negra pero negra de verdad, amarga, dura, repleta de drogas, sexo y rock&roll.

Empleando de forma sublime el lenguaje quinqui, nos baja a los infiernos de la heroína de finales de los setenta y principios de los ochenta, una jeringuilla que tantas vidas segó, en su barrio y en todas partes. Con estos ingredientes, Paco cocina una historia de muerte, de delincuencia, de amor y de redención, nos narra una vida avinagrada con toques de esperanza, y le acaba saliendo un libro que se nota que está parido con las tripas.

Dice Paco que con esta novela inaugura un género, el thriller quinqui.

Pero Yonqui es más, muchísimo más.

Lo ha bordao.

Y que siga.

martes, 9 de septiembre de 2014

La sombra de Caín, de Alejandro Pedregosa

Por si la cantera no diera frutos suficientes, la literatura negra navarra ha estado haciendo fichajes flamantes durante el último par de décadas. Jon Arretxe, Reyes Calderón, Dolores Redondo o Carlos Bassas son claros ejemplos.

La incorporación más reciente es la del andaluz Alejandro Pedregosa, al que le ha dado por irse a vivir a Sarriguren, esa ciudad-barrio de la que Patxi Irurzun es el rey, literario, se entiende, que si no, me sacude.

Alejandro, Pepo, ha triunfado con tres novelas policíacas ambientadas en tres lugares y tiempos muy concretos, la Pamplona sanferminera en Un extraño lugar para morir, el Camino de Santiago en Un mal paso y la Puerta del Sol del 15M en A pleno sol.



A sus poemarios hay que añadir esta recopilación de relatos, La sombra de Caín, que fueron publicados en su momento en periódicos como Sur, Ideal o El Diario Vasco.

En esta colección, Pedregosa, fan acérrimo de la Real (nadie es perfecto) saca lo más negro de sí mismo a través de unos personajes implicados en corruptelas políticas, tráfico de drogas, robo de bebés o mafias internacionales.

Pero, sin duda, la verdadera protagonista de este librito es la venganza.

Así que, después de esta tarde de lectura, me quedo con dos cositas, una, que no pienso cabrearle, y dos, que voy a seguir leyéndole.

 

miércoles, 11 de junio de 2014

Fin de la Feria del Libro de 2014

Este mediodía he visto en la plaza del Castillo cómo desmontaban las últimas casetas de la Feria.

Con un bonito colofón el sábado pasado en el que estuvimos presentando nuestro Peñas de Pamplona, una historia viva, di por terminadas mis excursiones y esos pequeños chandríos a la cartera (hay que ser prudente, tenemos San Fermín a la vuelta de la esquina).

Estos son, pues, los libros con los que me hecho para pasar las tardes del próximo verano:
  • El hombre selvático, de Ignacio Lloret.
  • Atrapados en el paraíso, de Patxi Irurzun.
  • Nada que perdonar, de Alberto Ladron Arana.
  • Sombras de la nada, de Jon Arretxe.
  • Nos vemos allá arriba, de Pierre Lemaitre.
  • Momentazos de los gigantes de Pamplona en el cine, de Ramón Herrera
Y, como decía, dependiendo de los estropicios sanfermineros, en julio buscaré lo último de Paco Gómez Escribano, Ismael Martínez Biurrun, Jose Javier Abasolo, Javier Díez Carmona, Juan Laborda y alguno más.

 

sábado, 24 de mayo de 2014

El plan Bérkowitz, de Mario J. Les

Quienes no profundizan demasiado en la realidad de la narrativa navarra (si es que lo hacen), suelen achacarle una cierta monotonía temática, acusándola de demasiado pegada a temas locales, ya sean históricos o políticos.

Ignoran la gran variedad de géneros y escenarios que manejamos, ignoran nuestra capacidad para contar historias intimistas, sí, pero también otras habilidades narrativas que nos pueden llevar al terror, al género policíaco, la ciencia ficción o al thriller.

El plan Bérkowitz es un ejemplo de lo que comento. Su autor, Mario J. Les, nos traslada con audacia desde los escenarios navarros a los parques nacionales africanos, pasando por los atroces campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial. Con una premisa tan ambiciosa, Mario construye un thriller que desgrana la historia de una familia navarro-judía, los Bérkowitz, a lo largo de sesenta años.

Con algunos errores propios del novelista novato (de esto sé mucho), Mario demuestra en esta novela-debut que sabe cómo dosificar una trama tan adictiva en capítulos cortos y dotados de ritmo, donde, además, destaca una profunda labor de documentación para construir unos escenarios verosímiles, a caballo entre el National Geographic y el History Channel.

Si a esta consideración unimos la calidad narrativa de muchas de sus escenas, El plan Bérkowitz supone una propuesta más que atractiva para quienes nos sentimos fascinados por los paisajes africanos y las historias de espías y nazis.

Aunque haya quien piense que se trata de un género menor.

PD.- Esta novela, también, puede arrancarte una sonrisa si te gustaba el baloncesto europeo de los años 70 y 80, empleando un truco similar al de Carlos Bassas en El honor es una mortaja.

 

jueves, 22 de mayo de 2014

Beautiful Rhodesia, en Microcosmos Literario

María José Aguilar Rueda, ganadora del López Torrijos 2013 con Siete puentes sobre el Sena, comenta con amabilidad Beautiful Rhodesia que, años después me sigue dando alegrías como esta.

Muchas gracias, pues, María José.



Beautiful Rhodesia, de Carlos Erice Azanza, fue la ganadora del III Certamen López-Torrijos y Montalvá. Desde que la tuve en mis manos, llamó poderosamente mi atención. Cuando leí la sinopsis, supe que me gustaría. Y así ha sido. 

La ambientación de la novela sobresale en una trama construida sobre el enigma de la muerte de la hija del embajador español en Zimbabwe. La historia nos traslada a Rhodesia, lugar que llegamos a contemplar con nuestros propios ojos gracias a las cuidadas descripciones que Carlos nos ofrece. Podemos ver cada uno de los escenarios en los que transcurre la acción como si estuviésemos frente a ellos. Miguel Arnaiz y Sandra Bokosa, encargados de investigar la muerte de la joven, se presentan como personajes complejos que tienen que hacer frente a las contradicciones que el desempeño de sus funciones generan. 
 
 
 

lunes, 12 de mayo de 2014

Los surcos del azar, de Paco Roca

Comentaba el otro día en el club de lectura de la Biblioteca Pública de San Jorge, que, aparte de las amistades que se forjan y de las tertulias que las cimentan, lo mejor que saco de esas reuniones mensuales es el descubrimiento de libros y autores en los que no había reparado. O para los que no había sacado tiempo.

Pues bien, uno de los mayores hallazgos de este curso ha sido el de la novela gráfica. Siempre me ha gustado el cómic, de pequeño era un comprador compulsivo de Don Mikis, Mortadelos y TBOs, y siempre defenderé a Tintín y Astérix. Pero, como decía, en el club de lectura he descubierto una variante del género, la novela gráfica.

Así, este año he tenido la oportunidad de disfrutar de Maus y de Píldoras azules. Y, gracias a ellos, me he acercado a Paco Roca, autor de Los surcos del azar, que me ha dejado la boca más abierta que la de los leones de los buzones de Correos en el paseo de Sarasate.

A caballo entre dos lenguajes, el literario y el cinematográfico, Paco Roca recrea la epopeya de ese grupo de republicanos españoles que, tras huir de Alicante a finales de marzo de 1939, sufrir como esclavos en la construcción del Transahariano que debía unir Argel con Níger y enrolarse en el ejército de la Francia Libre, liberaron París de los nazis en agosto de 1944.

Esta aventura, pese a ser poco conocida, va haciéndose hueco en la literatura española (me viene a la cabeza Morir bajo dos banderas, de Alejandro M. Gallo) y comienza así a saldarse la deuda histórica contraída con aquel puñado de luchadores antifascistas.

Como Art Spiegelman en Maus y Frederik Peeters en Píldoras azules, Paco Roca no duda en convertirse a sí mismo en un personaje más de Los surcos del azar, protagonista de una serie de entrevistas con uno de esos veteranos republicanos que le confía sus memorias y recuerdos, con sus luces y sombras. Curiosamente, y al contrario del estándar cinematográfico, Paco Roca emplea el color para las escenas de los años 40 y el blanco y negro para las actuales.

Excelentemente narrada y dibujada (memorables las escenas de batalla y, sobre todo, la entrada de La Nueve en París en la madrugada del 24 de agosto de 1944), Los surcos del azar confirman a Paco Roca como uno de los grandes autores europeos de la novela gráfica actual.

No os la perdáis.