lunes, 7 de enero de 2013

Protesto

Protesto.

Sí.

Pero no, no protesto por cualquiera de las cosas, las mil que tenemos alrededor, que nos dan motivos más que de sobra para ello. Ante esta situación he decidido abrir un paraguas, que intente taparme a mí y a mi gente más cercana, y esperar a que escampe. Egoísta, sí, pero de momento no doy para más.

Pero a lo que iba.

Protesto.

Me chiflan las pelis americanas de juicios y abogados, sé que algunas son malas, efectistas, americanadas en el peor sentido de la palabra, pero qué le voy a hacer, aplaudo con las orejas cuando el fiscal suelta su perorata y el abogado defensor suelta ese señoría, protesto.

Me pone. Supongo que me aficioné de crío con Corbin Bensen y aquella serie fantástica, La ley de Los Ángeles. Luego me dejaron con la boca abierta Vencedores o vencidos (Judgement at Nuremberg) esa maravilla sobre los juicios a los nazis tras la Segunda Guerra Mundial (hay que hacerles la ola a Spencer Tracy, Burt Lancaster y Montgomery Clift), y la mala hostia de Jack Nicholson en Algunos hombres buenos (A few good men)

En cambio, nunca había catado novela sobre el tema y estos días he disfrutado con la entretenidísima El veredicto, de Michael Connelly, la nueva estrella emergente de la novela policíaca norteamericana. No es alta literatura, no, pero es ágil, divertida, con unos diálogos magníficos y me ha hecho volver a aplaudir cuando el abogado Mickey Haller lanzaba sus diatribas.

Protesto.

Denegada.

Guau.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Aki y Carlos Bassas Del Rey

Conocí a Carlos Bassas allá por abril, en un programa de radio. Me sorprendió toparme con semejante enciclopedia con pies en todo aquello que estuviera relacionado con el género negro, tanto en cine como en literatura. Por eso, cuando me comentó que esperaba publicar novela a finales de año, yo pensaba encontrarme con un thriller.

Y qué grande ha sido mi sorpresa cuando el tío va y se descuelga con una novela de aventuras ambientaba en el Japón del siglo XVII, nada menos. Ahora me acuerdo de la gente que se asombraba del exotismo de mi Beautiful Rhodesia.

Me gusta que la literatura navarra (navarrocatalana en este caso) busque nuevos escenarios. Y el de esta Aki y el misterio de los cerezos se me antoja absolutamente atractivo, con ese Japón feudal lleno de samuráis, honor y cerezos en flor.

Para muestra, os dejo el booktrailer:


A ver si hay suertecilla y Olentzero me está leyendo.

viernes, 14 de diciembre de 2012

La Casa del Libro de la calle Estafeta

Rescato un artículo de blogsanfermin.com sobre la única librería de la calle más famosa del mundo, mi calle.

En el corazón de la Estafeta, frente al emblemático Bar Pirineo, el Piri para los amigos, encontramos un local no menos emblemático, La Casa del Libro.

Es la única librería de la calle más famosa del mundo, pero es también punto de encuentro ineludible para sanfermineros de los cuatro puntos cardinales del planeta. Con su amor desmedido al toro y a los Sanfermines, Carmelo Butini y su hermano Fermín consiguen reunir en unos pocos metros cuadrados a gentes de los más variados pelajes y orígenes entre el 6 y el 14 de julio. Divinos y menos divinos, guiris y menos guiris, se acercan cada mañana para compartir buenos ratos y un vinillo y un frito del Piri.

Y ese prestigio y ese cariño se lo vienen ganando a pulso, siguiendo la estela de su abuelo, que puso en marcha el negocio allá por los años 40 del siglo XX.

Si buscas literatura sanferminera, taurina, prensa internacional, revistas especializadas en encierros o simplemente te apetece disfrutar de una buena charla, pásate por ahí cualquier día del año, que abren antes incluso de que los adoquines se despierten.

Ah, y también puedes visitarles en Facebook y en su web.

Carmelo Butini con el historiador e investigador Javier García Zabalza
 

lunes, 3 de diciembre de 2012

5º Certamen de Novela Correduría de Seguros López-Torrijos y Montalvá

Mario Lamela, coordinador y, como dice él, mayordomo del concurso, me comunicó el otro día que ya está abierta la convocatoria de la quinta edición del certamen López-Torrijos de novela.

Ahí es nada, en estos tiempos de crisis, en los que tantas empresas se ven obligadas a echar la persiana, esta correduría de seguros de Almansa sigue, erre que erre, apostando por la literatura.

Acostumbrado como estoy a gafar los certámenes que gano, me alegra un huevo ver cómo este concurso de novela, uno de los más limpios de España según la web premiosliterarios.com, se consolida y enriquece el empobrecido panorama cultural español.

Tenéis hasta el 21 de enero para limpiar, fijar y dar esplendor a vuestras novelas y, con una pizca de suerte, uniros a esta lista de la que me honro en formar parte:
La novela ganadora será publicada por la Editorial Ledoria.

Aquí tenéis las bases completas:

http://seguroslopez-torrijos.es/ci/articulo/bases-5-certamen-de-novela-correduria-de-seguros-lopez-torrijos-y-montalva

domingo, 25 de noviembre de 2012

Carlos Erice Azanza, artista total

Cuando comento que soy un artista total, la gente se me descojona a la cara.

Pero lo soy, lo soy.

Pocos artistas pueden presumir de tener una novela y un disco en el mercado. Y yo los tengo.

Han pasado más de cinco años desde que grabamos el 16 Kolore Jai Bat - 16 Colores Una Fiesta, que nos salió de puturrú.

Así que recupero un artículo de blogsanfermin.com de 2008.

La música es un elemento fundamental en cualquier fiesta. Y si hablamos de la fiesta de las fiestas, tendremos que hablar de la música de las músicas, la sanferminera.

Para ello es indispensable distinguir entre la música enlatada y la tradicional, es decir, entre los insufribles decibelios de los bares y la música en vivo, sobre todo la que proviene de las txarangas de las Peñas, que es la que me gusta a mí. Así que si esperáis que hoy hable de Georgie Dann, Raffaela Carrà o King Africa, vais daus.

 
Cada Peña cuenta con un himno propio y esa música ha constituido la banda sonora de las fiestas de San Fermín por lo menos durante las cinco últimas décadas. Y curiosamente, y por mor de la globalización, puedes oír a una txaranga tocar el himno de la Aldapa, no ya en Estella o Tudela, sino en cualquier pueblo de Teruel, de Las Landas o en la feria de Albacete.

En Sanfermines, aparte de escuchar estos himnos en vivo por las calles de Iruña o en su Plaza de Toros, existe una costumbre, muy bonita a mi entender, que es que en la mayoría de los bares no suena otra música a lo largo del día 6, imponiéndose a Bisbales, Tractores Amarillos, Paulinas o lo que toque ese año.

En 2007, a iniciativa de la Federación de Peñas, se grabó un doble CD con todos los himnos, con las letras actuales y cantados por los socios y socias de cada una de las dieciséis peñas. Además grupos navarros de los más variados estilos musicales versionearon estos himnos, arrojando un espectacular resultado, el ya mítico 16 Kolore Jai Bat, 16 Colores Una Fiesta. Gente como Dikers, Mr Fylyn, Gualitxo, Foralettes, Koma, Lehendakaris Muertos, El Señor Ramón, Leihotikan, Banda Batxoki, La Lengua de Trapo, El Color de la Duda, Vendetta, No Gratos, Buitraker, Los de Riego, Minutos de Odio o Mr. Moshing han enriquecido nuestra entrañable banda sonora sanferminera.
Si amas los Sanfermines y su música, este disco no puede faltarte. Y no lo fusiles, so pirata.

¡Además canto yo!

 

martes, 20 de noviembre de 2012

20N: muerte de Ian Smith (y II)

La situación de segregación racial de la mayoría de la población rhodesiana de raza negra (unos cuatro millones de personas gobernadas por una minoría de doscientos mil blancos) provocó el surgimiento de dos movimientos guerrilleros, el ZANU, liderado por Robert Mugabe, y el ZAPU, de Joshua Nkomo.

La guerra, conocida por la población blanca como Bush War, comenzó en 1972 y causó la muerte de miles de personas de ambas razas. La independencia de las antiguas colonias portuguesas de Angola y Mozambique, unida a las sanciones internacionales, provocó el hundimiento de la economía del gobierno blanco e inclinó la balanza del conflicto a favor de los grupos guerrilleros.


En 1979, Ian Smith buscó un acercamiento a los líderes negros moderados, cediendo su puesto de primer ministro al obispo Abel Muzorewa, que encabezó un gobierno multirracial.

Este acuerdo no fue aceptado por el ZANU ni por el ZAPU, que continuaron la guerra.

Finalmente, tras los Acuerdos de Lancaster House, Rhodesia volvió, a finales de 1979, a ser colonia británica, bajo la batuta del nuevo gobernador Lord Soames, que preparó al país para sus pimeras elecciones multirraciales.

En 1980, y tras la victoria electoral del líder guerrillero Robert Mugabe, Rhodesia se convirtió en Zimbabwe y alcanzó la independencia. En aquel primer parlamento zimbabwo, 20 de los 120 escaños estaban reservados a la minoría blanca. El nuevo partido de Ian Smith, el Frente Republicano, obtuvo los veinte puestos. Como jefe de la oposición, colaboró son el nuevo régimen y contribuyó a que no se produjera un éxodo masivo de la población blanca, tal y como había ocurrido cinco años antes con los portugueses de Mozambique y Angola. Su entendimiento personal y político con el presidente Mugabe propició este hecho.

Cuando, en 1987, se eliminó la reserva de escaños para blancos en el parlamento de Zimbabwe, Ian Smith abandonó su carrera política y se retiró a su granja de Selukwe, desde la que no dejó de criticar la deriva dictatorial y antidemocrática del régimen de Mugabe.

En 2005 se trasladó a Sudáfrica, para recibir tratamiento médico, hasta que falleció, a los 88 años de edad, el 20 de noviembre de 2007.

Hasta aquí, pues, la biografía de este personaje que, en buena parte, inspiró mi novela Beautiful Rhodesia.

lunes, 19 de noviembre de 2012

20N: muerte de Ian Smith (I)

Hace cinco años, el 20 de noviembre de 2007, murió en Ciudad del Cabo Ian Smith, líder durante décadas de la minoría blanca de Zimbabwe-Rhodesia.

De origen escocés, nació el 8 de abril de 1919 en Selukwe, en las Midlands de la entonces colonia británica de Rhodesia del Sur. Su padre John llegó a la colonia en 1898 en busca de oro, y desempeñó oficios tan diversos como granjero, carnicero o panadero. Su madre, Agnes, había nacido en Inglaterra.

Como tantos otros jóvenes blancos del sur de África, fue un fanático del deporte, llegando a ser capitán de los equipos de tenis, rugby y críquet de su escuela.

Durante la Segunda Guerra Mundial, se enroló en las Fuerzas Aéreas de Rhodesia del Sur y participó en la Batalla de Inglaterra. Un grave accidente aéreo a los mandos de un Hurricane cerca de Alejandría, en Egipto, le provocó una parálisis facial de por vida.

Como piloto del Escuadrón Rhodesiano 237 de la RAF, luchó en los cielos de Italia, hasta ser derribado en el valle del Po. Recogido por los partisanos, fue acogido por una familia italiana, los Zunino, hasta que pudo regresar tras las líneas aliadas.

Tras la guerra, finalizó sus estudios universitarios en la Rhodes University en Sudáfrica y adquirió una granja en su localidad natal, que llegó a alcanzar una superficie de 87 kilómetros cuadrados.

Su carrera política arrancó en 1948, cuando fue elegido por su distrito miembro del parlamento de la colonia de Rhodesia del Sur. Su desacuerdo con la idea del Partido Liberal de reservar escaños en el parlamento a la mayoría negra, le llevó a crear su propio grupo, el Frente Rhodesiano.

Elegido primer ministro en 1963, se opuso frontalmente a que una hipotética independencia de la colonia del Reino Unido se basara en el principio del sufragio universal. Hasta entonces, el derecho al voto en Rhodesia solo se obtenía si se disponía de un cierto nivel educativo y económico, lo que relegaba a la mayoritaria población negra.

El 11 de noviembre de 1965, el gobierno autónomo rhodesiano proclamó la independencia del país, de forma unilateral, con la oposición británica y de las Naciones Unidas.

Smith firma la Declaración Unilateral de Independencia

Anticomunista convencido, solo contó con el apoyo de Sudáfrica y Portugal, que aún poseía las colonias de Angola y Mozambique, gobernadas ambas por la minoría de origen portugués. De este modo, todos los territorios del sur de África contaban con gobiernos blancos.

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martes, 13 de noviembre de 2012

GurGur, museo gastronómico

Hace ya unos meses, un famoso blog sanferminero habló de este curioso establecimiento de mi calle, de esta calle Estafeta a la que me asomo, y os asomáis, a diario.

Unas semanas después, en un alarde de sinergia entre literatura y comercio de barrio con vocación universal, posé ante su puerta con Beautiful Rhodesia entre las manos.

Foto de Natxo Ainzúa

A continuación transcribo lo que blogsanfermin comentaba sobre este local, nada menos que un 5 de julio, quién lo pillara.

¿Qué cojones se puede decir de los Sanfermines un 5 de julio? ¿Quién necesita cinco minutos diarios de San Fermín bloguero cuando se abren ante nuestras narices 204 horas de fiesta, de San Fermín del de verdad?

Inmerso en semejante vacío creativo, una amiga que, pese a no ser navarra, escribe muy bien, me ha dado la siguiente idea: ¡recomienda souvenirs para turistas!

Pero de los de verdad, de los que puedes enseñar y compartir con tu familia y tus amistades en tu lugar de origen. ¡Nada de pañuelos rojos que destiñen y camisetas blancas horteras y supuestamente graciosas!

Así que, si quieres quedar de puturrú, llévate algo que muestre un aspecto del que se entiende mucho en esta tierra, algo que se pueda comer o beber.

¿Y dónde encontrar una muestra de los mejores productos de Navarra? Lo tienes fácil, en GurGur, en la calle Estafeta, 21, en el corazón de la fiesta. Ante ti se abrirá un paraíso de vinos, patxaran, espárragos, pimientos, txistorras, rellenos, quesos, patés, dulces y muuuuchos placeres gastronómicos más, representativos de las cuatro esquinas de esta tierra.

Es el mejor regalo que puedes llevarte a casa.

Si no te lo zampas en el camino de vuelta, claro.

Y ahora mismo bajo a hacerles una visita, a ver si me invitan a algo.
 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Aniversario de la independencia de Angola

El 11 de noviembre de 1975 fue proclamada la independencia de Angola. Tras cuatro siglos de presencia portuguesa, la joya del imperio colonial europeo más longevo alcanzaba su emancipación.

Pero ello no implicó el final de la guerra ni el nacimiento de un nuevo estado. A la huida de más de medio millón de africanos de origen portugués se unió el estallido de una guerra civil entre los tres grupos de liberación nacional, el FNLA, el MPLA y UNITA (con sus respectivos líderes, Holden Roberto, Agostinho Neto y Jonas Savimbi al frente), que habría de prolongarse durante otros veinticinco años. Ambas guerras, la colonial y la civil, terminaron por destruir una de las naciones más ricas del continente, como supo contarnos de forma magistral António Lobo Antunes en su novela Esplendor de Portugal.


Hoy en día, alcanzada la paz, Angola es uno de los motores de desarrollo económico en el África subsahariana. De hecho, se ha convertido de nuevo en la tierra prometida para miles de portugueses que abandonan su país debido a la crisis económica que azota Europa.

El periodista polaco Ryszard Kapuscinski escribió un libro maravilloso, Un día más con vida, que arranca con el angustioso éxodo de los colonos portugueses, los retornados, que dejaron atrás sus vidas africanas en aquellos meses de 1975 y describe el enfrentamiento entre los tres grupos antes citados. El MPLA fue apoyado por tropas cubanas y UNITA por el ejército sudafricano, en un nuevo escenario de la guerra fría que protagonizaron la URSS y Estados Unidos durante la segunda parte del siglo XX.



El realizador navarro Raúl de la Fuente está preparando una peli, la mar de prometedora, con guion de Carlos Bassas, basándose en el relato de Kapuscinski. En ella va a mezclar imagénes reales con técnicas de animación.

 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Rhodesia y el Premio Planeta

—Cuarenta mil pelas. Las tengo siempre a punto por si me viene el impulso. Es lo que cuesta llegar a París y aguantar unos días mientras te alistan en una tropa de mercenarios para África. El día que me cabree, la armo y me voy a Rhodesia.

—En Rhodesia ya hay un gobierno negro.

—¿También en Rhodesia? Se pudre todo. Pues me voy a África del Sur, con ésos no podrán, ésos lo tienen claro.




 
Los mares del Sur.
Manuel Vázquez Montalbán.
Premio Planeta 1979.